La riqueza está en las personas

    Por Carlos Ruiz González*

    La riqueza está en las personas

    Las empresas las hacen las personas.

    Las empresas tienen como uno de sus objetivos el generar riqueza. Transformar agregando valor a determinados insumos para crear o producir un producto, bien o servicio, cuyo valor es superior a las suma de los ingredientes que se usaron para elaborarlo.

    Tomemos un ejemplo: alguien tomó arena de sílice, la fundió, la pulió, la enfrío y la empacó ya como un producto terminado: un vaso de vidrio. El valor del vaso es superior a la suma de ingredientes (insumos) que se utilizaron en su fabricación.

    A esta creación de riqueza los economistas le llaman elegantemente “Valor Económico Agregado” pues es como si pensásemos que, a medida que el proceso productivo funciona, va “agregando” valor a lo producido, valor que se refleja en el producto terminado.

    Esta creación de valor (creación de riqueza) ha estado asociada a factores diversos, según un estudio de Murikami Teruyasu, citado por Tom Peters en su libro The pusuit of Wow! Primero estaba asociado a la agricultura (o mejor dicho a las industrias extractivas). El que generaba riqueza era el que tenía terrenos, o ganado, o bosques o minas.

    Posteriormente, la revolución Industrial cambió el esquema. Los activos (las fábricas) se volvieron los generadores de riqueza, los altos hornos para producir acero, o los hornos rotatorios para producir cemento, ahí se generaba la riqueza, en esta llamada “era industrial”.

    A ésta la sucedió la llamada intensificación de la información, aunque también puede pensarse que vino una intensificación de servicios. La creación de riqueza ya estaba en el manejo de la información y en la capacidad de ofrecer servicios. Vimos a empresas como IBM, que pasó de ser proveedora de computadoras (era una empresa industrial, de ahí su nombre original “Industrial Business Machines” y hasta de manejo de información) a ser una empresa de servicios. Este fenómeno sucedió también a nivel país: Estados Unidos, que fuera la enorme potencia Industrial de mediados del siglo XX es ahora, mayormente, una economía de servicios.

    ¿Y en que etapa estamos ahora? Parece ser que la creación de riqueza se encuentra ahora en las personas, lo que llamamos “intensificación de creación”.

    Una vez que los bienes se van volviendo más baratos y disponibles, una vez que la información está más utilizable y aprovechable, resulta que el recurso crítico de creación de valor es una vez más… la mente humana.

    Con sus capacidades de creatividad, de observación, de deliberación, de innovación. La principal riqueza de las empresas, de las organizaciones y de los países es la calidad de las personas que las forman. Es conocida la anécdota de Microsoft, donde se afirma que sus activos (los que crean valor) todas las noches van a casa a dormir. Aquí está la paradoja: antes la riqueza estaba en las tierras, los animales, después estuvo en las máquinas y ahora esta en las personas y sus capacidades.

    Brincándose una etapa.
    Es el caso, por ejemplo, de la India, estas etapas no necesariamente tienen que darse en ese orden, a veces hay países o regiones que se pueden “brincar” una etapa. En India, particularmente en Bangalore, uno de los lugares de desarrollo de software más prestigiosos del mundo, pasaron de la época agrícola a la de información, sin pasar por la época industrial, y actualmente están probablemente ya en la de creación de valor basado en la inteligencia de las personas.

    Regresando al Factor Humano
    Lo paradójico de estas etapas es que al final de cuentas regresamos a la persona. Finalmente fue un ser humano el que empezó a desarrollar la agricultura; luego vino la fascinación por otras dos creaciones humanas: las máquinas, y las computadoras; fascinación también por la información. Y al final, regresamos a ese hombre que se vuelve el transformador por naturaleza, y en tanto que transformador, innovador y creador de valor.

    Aristóteles decía en el inicio de su Metafísica, que todos los hombres desean por naturaleza saber, y afirmaba en la Política que se agrupan en organizaciones (en su tiempo ciudades) para alcanzar mejor los objetivos que se habían propuesto. Quizá las ciudades modernas (las polis de nuestros días) podrían ser las empresas, y no necesariamente, o no sólo las lucrativas, también las no lucrativas se benefician de la capacidad de creación de valor de las personas. Y las personas encuentran en ambas la posibilidad de desarrollarse precisamente como personas,

    Y así como hablábamos de Valor Económico Agregado, ahora estaríamos hablando de Valor Humano Agregado.

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    Publicado por hector on mar 3rd, 2010 en la categoría Factor Humano. Puede seguir todos los comentarios de esta entrada a través del canal RSS 2.0. Puede dejar una repuesta llenando el siguiente formulario de contacto o haciendo un trackback desde de su sitio.

    2 Comentarios en “La riqueza está en las personas”

    1. Trilce Monzon dice:

      Buenos dias
      En el transcurso de la semana estuve visitando este blog y encontré unas historias de éxito de unas mujeres q respondían encuestas y era un trabajo muy bien remonerado quisiera informarme un poco mas acerca de esto
      De antemano gracias

      Trilce

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