Flores Rodríguez nació en Monterrey y realizó sus estudios profesionales en la Universidad de Nuevo León, donde obtuvo el título de Contador Público Auditor en 1974, posteriormente, realizó estudios de posgrado en Administración y Finanzas, además de los cursos D-1 y AD-2 del Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresas (IPADE).
¿Es la empresa familiar la mejor o la peor opción de negocio que puede haber? ¿Por qué la mayoría de las empresas en el mundo son familiares? ¿Por qué solo la minoría logra llegar a la tercera generación? A su alrededor se dan dinámicas interesantes para reflexionar.
¿Es que acaso las empresas familiares padecen el síndrome de Superman? Tienen grandes poderes, pero también sus puntos débiles, su “kriptonita” familiar, que puede aniquilarlas.
Mujer y liderazgo. Construyendo desde la complementariedad, obra publicada por Editorial LID con el sello IPADE Publishing, aborda la forma en que la mujer ejerce su liderazgo, al analizar las distintas esferas en las que convive y se desarrolla, principalmente la familia, el trabajo e, incluso, en el espacio público.
Destaca la complementariedad entre sexos para consolidar un mundo más habitable, productivo y armonioso. Brinda el panorama general que prevalece en América Latina, donde su intervención en el ámbito empresarial es poca todavía: en México sólo 3% de ellas participa en los consejos de administración; 1% alcanza las mayores posiciones y apenas entre 25 y 36% ocupa puestos de dirección.
Beleki, un negocio de venta de donas y cafés se ha erigido, en tan sólo 14 años, como un negocio rentable y de expansión constante, con miras a internacionalizarse dada la exitosa experiencia vivida en el mercado de México.
El proyecto surgió tras un viaje familiar que Julio Adrián Díaz Romero, un estudiante de bachillerato del Tec de Monterrey hizo en 1996 a Las Vegas, Nevada, Estados Unidos, en donde una máquina que preparaba donas fritas de masa de trigo le hizo pensar en un negocio que podría darle la oportunidad de hacerse cargo de sí mismo, solventar sus gastos personales y costearse una licenciatura, como habían hecho tradicionalmente sus antecesores.
El mes pasado participé en un recorrido por diferentes ciudades del país como parte del Programa de Continuidad y Actualización con el tema “Explorando el futuro: nuevos horizontes de crecimiento”. Mi presentación se centró en mostrar algunas herramientas disponibles a ser consideradas por los empresarios en sus esfuerzos por crecer y/o mejorar la productividad de sus organizaciones.
En México entre 95 y 98% de las empresas son familiares; la mayoría enfrenta problemas para asegurar su permanencia y lograr transitar de una generación a otra. Según datos estadísticos, de seis empresas en primera generación dos pasan a segunda y sólo una de ellas llega a la tercera.
La Dirección es una función, no se trata de un puesto: Claro, podemos afirmar que es una función que normalmente realiza el director, pero también dirige un gerente o un jefe de departamento, o un maestro de escuela y, por supuesto, un ama de casa. Normalmente, la dirección tiene que ver con conducir a un grupo de personas a un objetivo determinado; un objetivo que busca la organización y también quien dirige y, simultáneamente, se trata de un objetivo que se “encuadra” de alguna manera a los intereses u objetivos individuales de quienes son dirigidos (si no fuera así, ¿por qué lo harían? Algo de “beneficio” deben de obtener al realizarlo, así sea solo el salario, pero sobre todo, la oportunidad de desarrollarse como personas, mediante el trabajo).
Por: Diana Fernández
Firmas comerciales aprovechan la temporada para sembrar sensibilidad entre sus clientes; fundaciones para niños con cáncer y preservar el ambiente son de las iniciativas que apoyan.